Según los datos oficiales, la canasta básica para una familia tipo en CABA alcanzó los $2.397.325 en abril, lo que representa un aumento del 1,8% respecto a marzo. Esta variación se encuentra por debajo de la inflación promedio del mes, que fue del 2,5%. Para ser considerada de clase media, una familia tipo debió tener un ingreso superior a este monto. La línea de indigencia en CABA se ubicó en $821.207,58, mientras que la línea de pobreza alcanzó los $1.513.033. Esto significa que una familia con ingresos inferiores a $821.207,58 se encuentra en situación de indigencia, mientras que aquellas con ingresos entre $821.207,58 y $1.513.033 están en situación de pobreza. La clase media, por otro lado, comienza en $1.513.033 y llega hasta $2.397.325. Estos montos reflejan el alto costo de vida en la ciudad y la presión que enfrentan los hogares para mantener su nivel de vida. En este contexto, los inversores deben prestar atención a la evolución de la inflación y su impacto en la economía local. La política monetaria y fiscal del gobierno serán clave para controlar la inflación y mejorar la situación de los hogares. Los sectores que podrían verse afectados por estos cambios son los de consumo masivo y servicios, que suelen ser sensibles a las variaciones en el costo de vida.