En la madrugada del jueves, el ejército de EEUU lanzó una serie de ataques aéreos contra objetivos iraníes en respuesta al derribo de un helicóptero del ejército estadounidense en la frontera entre Irak e Irán. El incidente ocurrió en un momento de alta tensión entre EEUU e Irán, luego de que el presidente Donald Trump prometiera represalias por el derribo de la aeronave.
El contexto que explica el movimiento
El conflicto entre EEUU e Irán tiene raíces profundas. En enero de 2020, EEUU llevó a cabo un ataque aéreo que mató al general iraní Qasem Soleimani, lo que llevó a Irán a lanzar un ataque con misiles balísticos contra bases militares estadounidenses en Irak. Desde entonces, la tensión entre ambos países ha ido en aumento. En los últimos meses, EEUU ha impuesto sanciones económicas a Irán, lo que ha afectado significativamente su economía.
La situación se complica aún más con la pandemia de COVID-19, que ha afectado gravemente a Irán y ha llevado a una crisis económica en el país. La economía iraní ya estaba sufriendo debido a las sanciones estadounidenses, y la pandemia ha empeorado la situación. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía iraní se contrajo un 7,6% en 2020.
Qué significa para Argentina
El conflicto entre EEUU e Irán podría tener un impacto significativo en la economía argentina. La escalada de la tensión en la región podría llevar a un aumento en el precio del petróleo, lo que afectaría negativamente a la economía argentina, que es un país importador neto de combustibles. Según la Secretaría de Energía de Argentina, el país importa alrededor del 40% de su consumo de combustibles.
Además, la incertidumbre geopolítica podría llevar a una mayor volatilidad en los mercados financieros, lo que podría afectar a la cotización del peso argentino frente al dólar. En lo que va del año, el peso argentino ha perdido alrededor del 20% de su valor frente al dólar. Los inversores argentinos podrían buscar activos más seguros, como los bonos del tesoro estadounidense, lo que podría llevar a una salida de capitales del país.
En este contexto, es difícil no ver en esto una señal de que la economía argentina podría enfrentar un entorno más desafiante en los próximos meses. Los inversores argentinos deberían estar atentos a la evolución del conflicto y a su impacto en la economía global.
La escalada del conflicto también podría afectar a la inflación en Argentina, que ya se encuentra en un nivel elevado. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación en Argentina fue del 53,8% en 2020. Un aumento en el precio del petróleo y una mayor volatilidad en los mercados financieros podrían llevar a una mayor inflación en el país.
En cuanto a los activos argentinos, el Merval, el índice bursátil de Argentina, podría verse afectado por la incertidumbre geopolítica. En lo que va del año, el Merval ha perdido alrededor del 15% de su valor. Los bonos soberanos argentinos también podrían verse afectados, ya que los inversores podrían buscar activos más seguros.
En los próximos días, será importante seguir la evolución del conflicto y su impacto en la economía global. Los inversores argentinos deberían estar preparados para una mayor volatilidad en los mercados financieros y para un entorno económico más desafiante.
La crisis también podría afectar a las exportaciones argentinas, ya que Irán es un importante mercado para las exportaciones de soja y otros productos agrícolas argentinos. Según el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), las exportaciones argentinas a Irán fueron de alrededor de $1.300 millones en 2020.
Por último, es importante destacar que la situación es muy dinámica y puede cambiar rápidamente. Los inversores argentinos deben estar atentos a las noticias y a la evolución del conflicto para tomar decisiones informadas sobre sus inversiones.




